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Superwoman

Nerea Torres Egüén Camino hacia la cumbre
25 May 2015 BLOG_NUM_COMMENTS

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Parece que algo se mueve entre las madres trabajadoras que puede romper con los estereotipos de este grupo de mujeres. Al menos, algo se agita en este numeroso colectivo que se hace oír en la red y está convirtiéndose en un movimiento muy curioso. No sé si habéis oído hablar del Club de las Malas Madres. Yo lo acabo de conocer y es algo más que un nombre sugerente. Se trata de una plataforma digital surgida de un blog de una profesional que busca combinar la maternidad con su trabajo y tener proyectos al margen del cuidado de los hijos sin complejos ni culpas. Se ha abierto paso de una forma muy espontánea, recibe dos millones de visitas al año y tiene más de 70.000 seguidores en Facebook. "El Club" dice en su ideario que quieren convivir con la maternidad de forma natural y terminar con el concepto de superwoman.

Superwoman. ¿Quién no se ha visto agobiada al combinar maternidad y profesión? Puede que nuevas corrientes vayan abriéndose paso para que la vida de las profesionales no sea una carrera de obstáculos tan complicada en ese momento vital pero mientras la mentalidad cambia, las políticas de conciliación son la herramienta que tenemos a mano para facilitar la vida de las mujeres.

Yo creo que la palabra clave en nuestras empresas es Flexibilidad. La tecnología nos va a permitir innovar y ser flexibles para definir nuevas formas de conciliación que ya aparecen como las bolsas horarias o la adaptación a las vacaciones escolares en algunos sectores. En el primer caso, es una apuesta por la flexibilidad en la que se fija un número de horas semanal, mensual o anual que el trabajador debe cumplir como él decida. Prima la productividad.

El segundo requiere también flexibilidad para ajustar horarios en distintas franjas de acuerdo con los períodos de vacaciones aunque parece lógico que algo así se ofreciera a todos los empleados. La flexibilidad horaria, en las organizaciones decididas a apostar fuertemente por ella, podría suponer semanas más cortas pero más intensas y un cómputo de horas anual. Hay empresas que se plantean conceder permisos especiales por motivos señalados como cumpleaños o festividades. Hay administraciones autonómicas que ya aplican los horarios flexibles entre los funcionarios. Hay proyectos en estudio en parlamentos regionales que incluyen propuestas de reducir las horas de comida para adelantar las de salida y la vuelta al uso horario que nos corresponde, entre otras.

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