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Que nos dejen en paz

Charo Izquierdo Camino de Ítaca
20 Oct. 2014 3 comentarios

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En las últimas semanas tengo la sensación de que se está utilizando a la mujer sometida a un debate que creíamos ya superado, no sin problemas, sobre la carrera y la maternidad. O tal vez lo que ha pasado es que se ha decidido poner sobre el tapete las complicaciones que existen y de las que pocas veces las propias mujeres queremos hablar.

Pero vamos que para hablar como se ha hecho, mejor ya digo... que nos dejen en paz y si alguien se decide a hablar de la maternidad que lo haga como un tema social y necesario en un momento, y sobre todo en un país, en el que la sociedad envejece y va a seguir haciéndolo si nadie lo remedia. Y cuando digo nadie digo las organizaciones internacionales, los gobiernos nacionales, la educación y no solo las mujeres, sino los hombres y las mujeres que son padres y madres o desean serlo (juntos, por separado o en los nuevos formatos).


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Para empezar por algún lugar. Cualquier mujer que es preguntada por un hombre o por una mujer si piensa quedarse embarazada durante una entrevista de trabajo debería hacerle notar al entrevistador que nunca se atrevería a preguntar semejante atrocidad a un hombre. Y son solo ideas..., pero las redes sociales pueden resultar muy útiles al respecto.

Cualquier mujer que es despedida por causa de su embarazo debería denunciar. Solo siempre que sea probable que esa sea la causa y no cualquier otra imputable a un trabajador como trabajador, no como madre o futura madre.

En cuanto a la conciliación, siempre digo lo mismo y es que al trabajo hay que llegar bien conciliado de casa. La mayor batalla por la conciliación se bate allí, en lo que conciliación y corresponsabilidad tienen que ver. No puede funcionar bien una sociedad en la que hombres y mujeres trabajan por igual si en el hogar se sigue sin entender que su manejo corresponde a todos, incluidos los hijos, que deben asumir tareas en función de su edad y evolución personal. En la empresa, la crisis ha cercenado bastante los planes de conciliación de la vida laboral y personal, pero me resulta inverosímil que siga identificándose conciliación y mujer o mejor dicho conciliación y madre. Al parecer sigue haciendo falta campañas que recuerden que la vida es igual para todos..., y que la gran diferencia es precisamente que las mujeres estamos dotadas para dar vida... por lo que siempre imaginé que debería cuidarnos la vida, la pareja, la empresa... (ya sé que soy muy ingenua) Pero solo nos diferenciamos en eso, en dar vida; en lo demás podemos desarrollarnos igual, que no comportarnos, que en eso estoy cada vez más convencida de que hay más de siete diferencias.

Y en cuanto a las edades a las que debemos parir..., por favor, que no nos den más normas ni nos traten como a muñecos paridores a los que se puede programar a pilas. No, señores de Apple y señores de Facebook, aquí sí que diría yo eso de "nosotras parimos, nosotras decidimos". Y lo hacemos cuando queremos o cuando nos viene bien o ambas cosas a la vez, sin estar locas. Está bien eso de congelar los óvulos, por supuesto, pero no porque ustedes lo digan ni porque ustedes lo paguen. Bonito mensaje están dando... Porque resulta que si lo que se deduce de su oferta es que mejor congelar los óvulos para no tener hijos en la edad en la que se supone que se es más productivo en la empresa, lo que yo entiendo es que es mejor no ser madre en ese tramo. Y si lo dicen ustedes y se mueve la información a nivel global, como hoy se mueve todo, lo que se deduce es que hay edades en las que mejor no parir..., mejor congelar... y qué, para cuándo dejamos los hijos..., para los 50 años, cuando se supone que ya no somos productivas en la empresa... Pues también bonito mensaje estamos dando... Lo mires por donde lo mires, flaco favor han hecho con su oferta.

Las mujeres hemos trabajado y tenido hijos toda la vida..., porque anda que no han trabajado las que han "llevado", que diría Ana Botella, la casa... Vivimos en una sociedad que quiere tenernos entre algodones, en la que no se puede sufrir, ni pasarlo mal, ni tener nervios, ni perderse el último acontecimiento... Pues sí, cuando tienes hijos pequeños y estás despegando en tu carrera laboral te pierdes cosas, para empezar te pierdes a veces incluso el momento de eclosión del primer diente... Pero no pasa absolutamente nada. Se pasa. Muy deprisa. Mucho más de lo que nos gustaría y hubiese gustado. Yo no me arrepiento. Hay mujeres que sí. De hecho, yo nunca me planteé frenar mi carrera por mis hijas.

Conozco a otras mujeres que sí lo hicieron. He dedicado y dedico a mis hijas todo mi tiempo posible. Conozco a otras que no lo hacen... ¿Y qué? ¿Habla alguien de los padres ausentes? ¿Se han escrito libros sobre los clubs de los malos padres? ¿Se menciona la mala conciencia de los que no llegan a casa a bañar a sus hijos? ¿Se acuña esa frase de que nunca están contentos en el lugar en el que están y que cuando están trabajando querrían estar con los niños y viceversa?...

La respuesta es no.

Por eso digo que nos dejen en paz. Que dejen que las mujeres que lo deseen tengan hijos cuando quieran; es más, que se trabaje social y universalmente porque así sea. Que dejen que las mujeres que quieran continuar su carrera puedan hacerlo; es más que se trabaje social y universalmente por facilitarlo. Pero también que dejen en paz a las que libremente deciden frenar, parir, una y mil veces, a la edad a la que le de la real y santa gana... Hay muchos temas mucho más espinosos. Vayamos a ellos.


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Charo Izquierdo, (@charoizquierdo)

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Porras Begona
La sociedad es permisiva con estos tipos de abusos, verbales o de facto. Las mujeres desconocemos nuestros derechos. ¿Alguna asociación se ha pronunciado legalmente contra la estupidez de los óvulos congelados? ¿Esto no es al menos una falta? Mucha letra y poca ley aplicada. Por eso no hay cambio, no nos consideran de igual a igual porque no sabemos ser iguales. Hay que denunciar y educar para borrar estas locuras.
Charo Izquierdo

Charo Izquierdo

CEO, Charo Izquierdo Acciones de Comunicación

Estos casos hay que denunciarlos. A los cuatro vientos.
MARÍA FLORA HERREROS HIDALGO

MARÍA FLORA HERREROS HIDALGO

Ingeniero, Servicios Integrales JUALI, S.L.

Me ha gustado tu declaración. En mi caso tuve que incorporarme tras dos partos a los 30 días al trabajo. Cuando tuve mi 3º hijo y opté por disfrutar de él 16 semanas seguidas me despidieron el día que me reincorporé. Despido nulo, pero volver a una empresa que te ha hecho algo así es un trámite con los días contados.
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