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Felices no vacaciones

Charo Izquierdo Camino de Ítaca
1 Sept. 2014 4 comentarios

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1409-ci-septiembre-propositosEste es el septiembre más raro con el que topo a lo largo de mi vida. Bueno de la profesional. De la otra, ha habido septiembres más que raros. Y sin embargo, septiembre es y seguirá siendo uno de mis meses favoritos.

Porque de alguna manera siempre significa el comienzo de algo, el comienzo del año. Siempre para quienes estamos en la vida activa. Siempre para quienes estudian. Y empezar el año nos pone las pilas. A todos. Por lo menos nos pone las pilas del compromiso, que para la vida es esencial. Fundamentalmente porque suele tratarse del verdadero compromiso, o sea el que se adquiere con uno mismo. ¿Básico, no? Por cierto, que hace unos días, leía de la necesidad del egoísmo en contra de lo que nos han estado enseñando desde los primeros días de nuestra llegada al mundo. Y en efecto, ser egoísta, en el sentido estricto del término es más que necesario porque no equivale a descuidar a los demás, sino a cuidarse uno mismo. En el momento en que hacemos del ego el centro, podemos repartir al resto. En el momento en que nos queremos, podemos querer. Cosa diferente es esa de hacer del ego lo único, situación enfermiza capaz de convertirnos en personas contaminantes, origen de relaciones tóxicas, narcisistas con necesidad de cuidados intensivos.

Así que, lejos de haberme desviado del tema, podría proclamar el mes de septiembre como el mes del egoísmo. Como el mes de empezar a cuidarnos un poco a nosotros mismos. Yo soy de pocas buenas intenciones, para este mes (procuro mantenerme siempre en las buenas costumbres, más que intenciones), pero a veces me incluyo en ese batallón de ciudadanos que usan el comienzo de curso o el comienzo de año para emprender nuevos y buenos hábitos, como digo de cariz egoísta. Por ejemplo, la dieta. Es un clásico que las vacaciones te aportan algo más de tranquilidad y un par de kilos que a fuerza de dejarlos van convirtiéndose en carga. Y mira que yo tengo fuerza de voluntad, pero dejar de comer me cuesta. Así que prefiero pensar en momentos depurativos de la vuelta a casa, sana costumbre que deberíamos llevar a cabo a lo largo del año en diversas ocasiones, para darle al cuerpo el descanso motor que merece, que no es precisamente el sillón-ball, o sea no hacer nada, sino tratarle como un motor al que de forma alterna-permanente hay que darle, más que mimos, una dosis de trabajo sin esfuerzos, como se hace con cualquier mecanismo, hasta con la Nespresso, vaya.


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Hablando de sillón-ball, es casi un escándalo ver las clases de gimnasio a principio de curso. No a tope, no, lo siguiente. Esto de poner en marcha el motor es genial. Salvo cuando no funciona el motor de arranque a fuerza de ponerlo en marcha en sucesivas ocasiones, muy acelerado, muy a lo bestia, vamos, para recuperar lo que hemos dejado atrás, para darnos la seguridad de que sí, de que esta vez vamos en serio..., o sea que lo gripamos (creo que es el término automovilístico). Yo siempre he sido más del género ejercicio continuo. Siempre he sido de gimnasio. A veces hasta de querer tanto al gimnasio que lo he pagado y usado poco, a modo "ong", casi, casi. Pero no recuerdo un año de mi vida en el que el ejercicio no haya estado presente. ¡Hasta los cambios de trabajo han acarreado normalmente cambio de gimnasio!

Dejé de fumar, hace ya tanto tiempo que ni siquiera puedo decir cuánto... Así que no entiendo qué más buenas costumbres puedo ya imponerme en este principio de curso que, como decía, se me antoja raro, pero pleno; diferente, pero interesante. Seré egoísta. Me cuidaré para cuidar al resto. Pero vamos que esto, como la dieta depurativa, como el ejercicio, debería ser la causa de doce meses, que diría telecinco. Y yo la primera causa.

Y por cierto, qué felicidad poder decir felices no vacaciones. Qué felicidad haberlas disfrutado. Qué felicidad haber vuelto, y haberlo hecho bien. Y qué felicidad tener gente a la que amar, gente que te ama, cosas que hacer, muchas cosas que hacer, mucho trabajo... Tanto como para haber estado deseando que empezara septiembre y haberlo logrado.


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Charo Izquierdo, (@charoizquierdo)

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MARÍA FLORA HERREROS HIDALGO

MARÍA FLORA HERREROS HIDALGO

Ingeniero, Servicios Integrales JUALI, S.L.

Reservarse un tiempo y procurar hábitos saludables: llámalo como quieras, pero no caigas en las tendencias que nos imponen para relativizar los valores morales.
MARÍA FLORA HERREROS HIDALGO

MARÍA FLORA HERREROS HIDALGO

Ingeniero, Servicios Integrales JUALI, S.L.

Tengo que discrepar de tu definición de egoísmo como algo bueno para el ser humano. El término egoísmo encierra en sí mismo un valor negativo, un amor excesivo a uno mismo procurando su propio interés y poniéndolo por encima del de los demás. Me resulta inconcebible leer que "ser egoísta en el sentido más estricto del término es más que necesario...".
Charo Izquierdo

Charo Izquierdo

CEO, Charo Izquierdo Acciones de Comunicación

Muy buenas sugerencias. Las apunto y me apunto
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