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Para qué sirven los mecanismos de protección salarial

Manuela Sánchez Gómez Camino a tu destino
4 Jun 2015 BLOG_NUM_COMMENTS

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MECANISMOS DE PROTECCIÓN SALARIAL

Mucho hemos escuchado sobre la protección salarial y en el post de hoy me dispongo a explicar en qué consiste y cómo se utiliza. En primer lugar, hay que distinguir dos supuestos:

- Empresario no declarado en concurso. Debemos hacer la siguiente distinción:

a) Superprivilegio. Los créditos por salarios por los últimos treinta días de trabajo y en cuantía que no supere el doble del SMI, gozarán de preferencia sobre cualquier otro crédito, aunque éste se encuentre garantizado por prenda o hipoteca.

b) Privilegio refaccionario. Los créditos salariales gozarán de preferencia sobre cualquier otro crédito respecto de los objetos elaborados por los trabajadores, mientras sean propiedad o estén en posesión del empresario.

c) Crédito singularmente privilegiado. Los créditos por salarios no protegidos en los apartados anteriores tendrán la condición de singularmente privilegiados en la cuantía que resulte de multiplicar el triple del salario mínimo interprofesional por el número de días del salario pendientes de pago, gozando de preferencia sobre cualquier otro crédito, excepto los créditos con derecho real, en los supuestos en los que éstos, con arreglo a la Ley, sean preferentes. La misma consideración tendrán las indemnizaciones por despido en la cuantía correspondiente al mínimo legal calculada sobre una base que no supere el triple del salario mínimo. El plazo para ejercitar los derechos de preferencia del crédito salarial es de un año, a contar desde el momento en que debió percibirse el salario, transcurrido el cual prescribirán tales derechos.

-  Empresario declarado en concurso. La Ley 22/2003, de 9 de julio, Concursal, establece la siguiente clasificación de los créditos salariales:

a) Entre los "créditos contra la masa", es decir, los deducidos de la masa activa antes de proceder al pago de los créditos concursales, se incluyen los créditos por salarios por los últimos 30 días de trabajo anteriores a la declaración de concurso y en cuantía que no supere el doble del salario mínimo interprofesional.

b) Entre los "créditos con privilegio especial", entendiendo por tales los que afectan a determinados bienes o derechos, se incardinan los créditos refaccionarios, sobre los bienes refaccionados, incluidos los de los trabajadores sobre los objetos por ellos elaborados mientras sean propiedad o estén en posesión del concursado.

c) Entre los "créditos con privilegio general", es decir, aquellos créditos que se pagan una vez deducidos los créditos contra la masa y los créditos con privilegio especial, se enumeran los créditos por salarios que no tengan reconocido privilegio especial, en la cuantía que resulte de multiplicar el triple del salario mínimo interprofesional por el número de días de salario pendientes de pago, las indemnizaciones derivadas de la extinción de los contratos, en la cuantía correspondiente al mínimo legal calculada sobre una base que no supere el triple del salario mínimo interprofesional, las indemnizaciones derivadas de accidente de trabajo y enfermedad profesional, y los recargos sobre las prestaciones por incumplimiento de las obligaciones en materia de salud laboral devengados con anterioridad a la declaración de concurso.

d) Finalmente, tendrán la consideración de "créditos ordinarios", la parte del crédito salarial que pudiera quedar insatisfecha, pagándose la misma con cargo a los bienes y derechos de la masa activa que quedaren una vez satisfechos los créditos contra la masa y los créditos privilegiados (especiales o generales).

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