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El despido disciplinario

Manuela Sánchez Gómez Camino a tu destino
29 Jun 2015 BLOG_NUM_COMMENTS

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El derecho del trabajo se concreta en el derecho a no ser despedido de no existir justa causa, es decir, en la exigencia de causalidad en el despido. La principal referencia legal a las causas justas del despido disciplinario es la que contiene el art. 54.1 ET: el contrato de trabajo podrá extinguirse por decisión del empresario, mediante despido basado en un incumplimiento grave y culpable del trabajador.

Dice el 54.2 ET que se considerarán incumplimientos contractuales:

a) Las faltas repetidas e injustificadas de asistencia o puntualidad al trabajo. Supone que el trabajo debido no se está realizando, frustrándose el objeto del contrato. Los convenios colectivos son los que suelen precisar el número de inasistencias requeridas para la tipificación del incumplimiento grave y culpable, ya que el ET no lo hace. Corresponde al empresario probar las inasistencias o impuntualidades.

b) La indisciplina o desobediencia en el trabajo. Tiene que ver con las exigencias del poder de dirección del empresario y el control de la actividad laboral por parte de éste.

c) Las ofensas verbales o físicas al empresario o a las personas que trabajan en la empresa o a los familiares que convivan con ellos. El fundamento de esta causa se ha situado en la necesidad de mantener en armonía la convivencia que engendra la relación laboral, conservando los deberes mínimos de convivencia.

d) La transgresión de la buena fe contractual, así como el abuso de confianza en el desempeño del trabajo. Consiste en actuaciones dolosas o negligentes del trabajador que producen la pérdida de confianza por parte del empresario, aunque no causen daño a la empresa y sin que sea preciso que se trate de actividad delictiva.

e) La disminución continuada y voluntaria en el rendimiento de trabajo normal o pactado. Debe tratarse de una falta continuada y voluntaria, exigiéndose una expresa y particular actitud del trabajador en la reducción del rendimiento normal.

f) La embriaguez habitual o toxicomanía si repercuten negativamente en el trabajo. Ha de ser habitual y no esporádica, si bien cuando los efectos son graves basta la embriaguez no habitual. g) El acoso por razón de origen racial o étnico, religión o convicciones, discapacidad, edad u orientación sexual y el acoso sexual o por razón de sexo al empresario o a las personas que trabajan en la empresa. Puede efectuarlo un trabajador, bien sobre el empresario, bien sobre otro trabajador.

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