5 pasos clave a la hora de irse a vivir al extranjero

Sandra Palomar Café con Leche en Trafalgar Square
26 Sep 2019 BLOG_NUM_COMMENTS

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Hay muchísimas razones para abandonar España, tantas como para no querer irse. Por un lado tenemos un clima estupendo (¡Cómo echo de menos hasta el chirimiri de Bilbao!), una gastronomía envidiable (Desde las papas arrugadas hasta el pulpo a la gallega), una calidez de su gente inigualable... pero, por otro lado, tenemos unas condiciones laborables mejorables, una mentalidad a veces muy para adentro y quizás no las mejores condiciones para emprender.

O a veces puede que ames tu país, pero ames más a otra persona fuera de tu patria. Un nuevo trabajo puede esperarte en ese país inesperado. O simplemente buscas una aventura. Sea como sea, muchas razones nos hacen viajar fuera por algo más que turismo. Y es un proceso difícil y duro casi siempre. No obstante, tras haber vivido en cuatro países diferentes, creo que puedo daros 5 claves para no fallar en el intento.

1. Asegúrate de dónde quieres ir

Ten claro que el país al que te mudas es un país que te gusta. Si te desplazas por amor o por trabajo, piensa que son dos factores que pueden desaparecer de un día para otro. Tu misma eres la única que te acompañará todo el viaje, y por ello no deberías ceder a vivir en un lugar que no te gusta. A veces encontramos que sitios que en un principio nos desagradaban, acaban siendo nuestra segunda casa, pero si tienes claro que un sitio no te gusta, ninguna persona ni trabajo vale lo suficiente para vivir amargada.

2. Informate a conciencia sobre el país y su burocracia

Cada país es un mundo. Si es parte de la UE, será más sencillo entrar y conseguir un permiso permanente; si es fuera, será más complicado. Ciertos países son muy agradables con los extranjeros, otros no tanto. En unos podrás vivir hablando sólo inglés, en otros la vida sin la lengua autóctona es imposible... antes de llegar, investiga sobre el país a conciencia, habla con compatriotas que vivan allí y compara sus experiencias, estudia los requisitos necesarios para tener un permiso de residencia, cómo funciona la sanidad... hay muchos factores que tienes que tener en cuenta ANTES de mudarte, ya qued escubrir que no tienes derecho a asistencia sanitaria cuando lleves allí dos meses y te rompar una pierna, no es agradable.

3. Consigue un trabajo

Este suele ser el paso más difícil pero el que, una vez conseguido, te facilitará la vida. Piensa que un país te abre las puertas una vez cotices y pagues impuestos en él, y esto se hace trabajando. Aunque la fiesta o el turisteo te tiente, estás en ese país para aportar, no solo para disfrutar (eso vendrá después). Es conveniente que te informes antes de mudarte sobre el mercado laboral, así podrás centrarte en lo que tengas más posibilidades. Explota tus puntos fuertes frente a la competencia local: una mala noticia es que los locales suelen tener más papeletas en caso de que tengáis la misma experiencia, la buena noticia es que ser extranjero siempre te dará una habilidad (como mínimo el idioma) que los locales no tendrán. Explota tus diferencias como extranjero, no te acomplejes por ellas. Y recuerda que una vez con trabajo, todo será más sencillo.

4. No olvides tus finanzas

El dinero ha de ir a algún sitio. Abrir una cuenta bancaria en el extranjero es algo que normalmente pasamos por alto y que "ya nos preocuparemos", pero en algunos países se da el círculo vicioso de que, para tener un trabajo te exigen una cuenta, y para tener una cuenta te exigen un trabajo. Siempre hay maneras de sortear ese círculo, y mientras tanto puedes usar la Tarjeta Oro Wizink o la Tarjeta N26, productos que te permitirán sacar dinero en el extranjero sin comisiones. Pero esto no serán más que parches provisionales. Has de hacerte una cuenta bancaria sí o sí, ya que en algunos países es incluso más relevante tu número de cuenta que tu identificación local para cualquier gestión.

5. Disfruta

Con un trabajo y una cuenta bancaria, prácticamente tendrás acceso a todo lo que necesites en tu nuevo país. Ahora toca disfrutar. Dependerá de tu país de acogida y tu situación si luego tendrás que preocuparte por asuntos como la sanidad o beneficios sociales, pero piensa que ya disfrutas de lo básco. Ahora es el momento de relajarse y disfrutar. Y quizá pensar en EMPRENDER.

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