PREVIOUS_POST
NEXT_POST

Igualdad para un mundo más justo

Igualdad entre hombres y mujeres Blog de feminismo de Womenalia
5 Oct 2018 BLOG_NUM_COMMENTS

blogs_image_post_detail

Hoy día, en los medios abundan las noticias sobre igualdad de género desde diversos ángulos. Noticias generalistas se analizan desde el prisma de género cuando los hechos invitan a ello; en ocasiones con acierto y en ocasiones (a mi modo de ver) de forma más forzada. Mis lecturas, reflexiones y conversaciones con otras personas me han llevado a comprender que la lucha por la igualdad, para ser efectiva, debe ir acompañada de un sentido de justicia. No sólo hacia la mujer (objetivo que se da por descontado cuando se habla de igualdad) sino hacia la propia situación y hacia las demás personas implicadas, de cualquier género y condición. La lucha por la igualdad propone un nuevo orden social que, inevitablemente, conlleva cambios para otros colectivos. El éxito de esta lucha depende, entre otras cosas, de que el contexto se maneje adecuadamente con un objetivo final ligado a la consecución de un mundo más justo para todos y no simplemente a “ganar una guerra”. Algunas ideas concretas:

  • Violencia de género: hoy por hoy, hay delitos de género en España que conllevan menos pena si los comete la mujer. A mi juicio, el mismo delito debería tener la misma condena lo cometa quien lo cometa (hombre o mujer, español o inmigrante…). Es indudable que la mayoría de agresiones de género son cometidas contra (no por) mujeres, pero para aquéllas que los cometan, el castigo debería ser el mismo. Lo contrario pone en cuestión que la igualdad persiga un mundo más justo: parecerá que solo nos importa salir con ventaja. Y creo que ese enfoque se volvería en nuestra contra.​
  • Acusaciones por abuso y maltrato: por fin, cada vez más, las mujeres que han sufrido abusos se atreven a hablar de ello públicamente. Gracias a movimientos como #MeToo, realidades que antaño se ocultaban por vergonzosas salen a la luz, dando a las víctimas voz, crédito y una red de apoyo. Sin embargo, hay un efecto negativo: cualquier acusación pública se convierte en condena inmediata en los medios y en redes sociales. Si bien no tengo nada en contra de que se avergüence públicamente a quien ha cometido abuso sexual (incluso me ilusiona la idea), creo que los mecanismos para detectar denuncias falsas deberían reforzarse, y creo que es precisa una mayor prudencia y responsabilidad hasta que se produzca la condena en un juzgado. La solución no puede ser en ningún caso que las víctimas sean silenciadas, pero tampoco que automáticamente se creen nuevas víctimas inocentes en otras partes de la sociedad. Esto debe importarnos tanto como alzar nuestra voz, o parecerá que en el fondo nos da igual con tal de que las víctimas sean otros.​
  • Sexismo en todas partes: por desgracia sí: el doble estándar para hombres y mujeres penetra en todas las capas de la sociedad. Sin embargo, en la vida cotidiana puede haber de todo. Una mujer enfurecida (como un hombre enfurecido) puede tener toda la razón o ninguna en absoluto. Validemos nuestra voz con argumentos y con base. Aun así, por desgracia, muchos lo tacharán de “calentón”: justo por eso debemos tener cuidado y no justificar actitudes descabelladas sólo por defender a una mujer, ni tachar de sexismo cualquier revés que una mujer reciba. Conviene preguntarse si a los hombres se les trató de la misma forma en esa misma situación, y cuál es el historial de ese hombre que ha cometido ese acto supuestamente sexista: ¿Se comporta de un modo diferente con los hombres? ¿Es así con las mujeres sistemáticamente o depende del caso? ¿Ha perjudicado a esta mujer concreta pero apoyado a otras?​
  • Vocaciones femeninas: tengo unos amigos preocupados porque su hija de siete años sufre burlas en el colegio por sus gustos extremadamente femeninos: un mundo de color rosa con lazos, muñecas, vestidos… La igualdad bien entendida no consiste en reprimir en la mujer estos impulsos tradicionalmente femeninos sino en eliminar las barreras y prejuicios que hacen que una niña piense que hay cosas que “no son para ella” por el mero hecho de ser niña. Se trata de que pueda elegir libremente lo que prefiera.​
  • Juicios por custodia: éste es un tema muy delicado. Si en el pasado la custodia (y con ella la vivienda, manutención, etcétera) se concedía a la mujer como mecanismo de protección (dado que ella habitualmente no trabajaba y era quien cuidaba a los hijos), ya no siempre es así. Hay que ver caso por caso. Conozco personalmente al menos tres situaciones en las que, sin lugar a dudas, la peor opción para los hijos era vivir con su madre.

La lucha por la igualdad disuelve las ideas preconcebidas sobre cómo deben hacerse las cosas, y así debe ser. Pero eso obliga a un replanteamiento social más amplio en el que hay que ver cada caso sin dar nada por sentado. Todo se vuelve más complejo: ése es el precio a pagar (y yo lo pago encantada) por perseguir una sociedad más justa para nosotras y para todos. Hay que ir trabajándolo todo a medida que se hace el camino, persiguiendo justicia, no revancha. Para no ser desautorizado necesitas tener un fundamento y no dar la impresión de que todo lo demás no importa. Hagamos ver, como mujeres, que sí nos importa: para mostrar nuestra grandeza y para que nuestra causa siga sana y fuerte y no se vea deslegitimada.

Muchos de estos conflictos son espinosos y cabe una multitud de opiniones. Al plantearlos sólo pretendo introducir matices de gris en temas que, a mi juicio con demasiada frecuencia, se resuelven a golpe de blanco y negro. Por mi parte, para formar mis propias opiniones utilizo (entre otros) un truco: comentar estos temas con los hombres de mi entorno que nos apoyan de verdad. Los que se ocupan de sus hijos y del hogar, los que reducen sus jornadas cuando tienen niños pequeños, los que no sacrifican su familia por su carrera profesional, los que se sienten orgullosos de los éxitos de sus mujeres… Hablo con ellos, les pregunto qué saben, qué piensan. Y qué les molesta. En parte, mi termómetro consiste en no decepcionar a los hombres que me consta que ya están con nosotras.

Porque creo que esto es una lucha de todos contra lo que es injusto, y no de unos contra otros.

maria-traver-andujarPor María Traver, Senior Researcher en TNS
Linkedin: María Tráver
 

Publicidad
Montse Casasempere Ruiz

Montse Casasempere Ruiz

Social Media, Womenalia

Completamente de acuerdo, Conchi; fantásticas las aportaciones de María.
Conchi
Gracias María Traver, siempre tan acertadas tus aportaciones.
Publicidad