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Punto Violeta

Raquel López Merchán Luna Lunera
27 Aug 2018 BLOG_NUM_COMMENTS

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Por primera vez, en el festival de rock "Abejarock", celebrado en Béjar (Salamanca), se instaló un Punto Violeta contra las agresiones sexistas. 

Yo era una de las personas organizadoras junto con la Asociación AMDEVE (Béjar). Tengo que reconocer los nervios previos ante el conocimiento de experiencias de otras compañeras.

Después de varias reuniones con Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, la Seguridad Privada del evento, la asociación organizadora desde Béjar (AMDEVE) y con las personas voluntarias; así como la preparación de nuestras camisetas identificativas, carteles, faldones y la formación pertinente, ya lo teníamos todo preparado y listo para comenzar.

Ha sido más de un mes de organización que ha merecido muchísimo la pena. El deseo que teníamos para esa noche tan larga se cumplió: nos aburrimos muchísimo, no tuvimos que atender ningún caso. Fue un evento musical muy tranquilo y pudimos disfrutar del concierto de todos los grupos rockeros que participaron. 

Dos de los grupos hicieron alusión al "No es No", el escenario se tiñó de morado, y nosotras saltamos apoyando el grito de los cantantes y sus consignas.

Muchas personas se acercaron a nuestro stand a interesarse por la  información que dábamos. Repartimos folletos que hablaban sobre Adavas y el consentimiento necesario en las relaciones sexuales. Pero lo que más éxito tuvo fueron las pulseras, con el slogan "No es No", que hizo una de nuestras voluntarias y las chapas que regalábamos de "Super Violetas" https://supervioletas.com/  (GRACIAS A AMBAS). 
También invitábamos, a quien quisiera, a que dejara reflejado su mensaje contra la violencia sexual en nuestro "Árbol mensajero". Durante toda la tarde y toda la noche, hombres, mujeres, niños, niñas... se acercaban a escribir su mensaje en nuestros post-it de colores y los pegaban en los dos árboles que sujetaban dos de las esquinas de nuestra carpa.


Ha sido una experiencia estupenda que ojalá no se tuviera que volver a repetir. Pero la realidad es, como comentábamos esa noche y los días previos y posteriores, son espacios necesarios para prevenir y sensibilizar. Hay que dejar las cosas claras, tener un mensaje de rechazo hacia todo tipo de violencia, centrarnos en desterrar la cultura de la violación, detener nuestro mensaje, no sólo en la protección de las mujeres, sino en la prevención y en la educación de los hombres de todas las edades en el respeto hacia todas las personas, en especial hacia las mujeres.

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