PREVIOUS_POST
NEXT_POST

Ventajas e incovenientes de pignorar una vivienda

Sara Garrido asesoria pymes
23 Jan 2020 BLOG_NUM_COMMENTS

blogs_image_post_detail

Muchas personas que forman parte del sector financiero o bancario desconocen el término “pignorar”. Este término no forma parte de una conversación cotidiana al igual que un término relacionado como “hipoteca” y, los bancos, no suelen utilizarlo en sus campañas de publicidad.

No obstante, a pesar de que este término no forma parte de nuestro día a día si que es utilizado por muchas entidades financieras a la hora de prestar créditos.

Qué es pignorar

Pignorar es un verbo que hace referencia a dejar un bien en garantía o, como se dice comúnmente en España “dejar en prenda”. Se suele utilizar mucho en préstamos o créditos personales y es una forma de que asegurar que el deudor terminará por abonar su deuda. La pignoración se documenta en escritura pública.

Al contrario que la hipoteca, cuando pignoramos algo dejamos ese bien en propiedad del acreedor sin poder usarlo esta que abonemos la deuda. Es muy habitual hablar de pignorar el coche o algún bien inmueble para obtener un préstamo o un crédito para algún negocio, de esta manera el acreedor tiene algo material.

Pignorar una vivienda o un bien inmueble es una forma habitual de solicitar préstamos. Esta fórmula no es tan común como una hipoteca pero también la vemos en algunos créditos.

Ventajas y desventajas

Una de las mayores ventajas de pignorar una vivienda es que la entidad financiera se puede fiar del cliente en caso de no tener muy claro su solvencia. Es decir, si el usuario no acredita una forma de pago clara, la pignoración de la vivienda es una fórmula muy utilizada por los bancos para salir de este tipo de situaciones.

En estos casos, el cliente obtiene el préstamo y el banco se asegura que el dinero será devuelto ya que el valor de la vivienda puede ser bastante más alto que el préstamo. Es decir, el beneficio de ambas partes está garantizado.

En el caso de que el cliente no devuelva el préstamo, el acreedor tiene los poderes suficientes para iniciar los trámites para subastar la vivienda en subasta pública y obtener el dinero del valor del inmueble.

El punto negativo de la pignoración si lo comparamos con otra fórmula de préstamo como es la hipoteca, es que el bien inmueble pasa a manos del comprador, por lo que nos impide sacar rendimiento económico de él.

Con las hipotecas, muchos usuarios compran casas solicitando hipotecas para luego alquilarlas y pagar el préstamo con este dinero que proviene del arrendamiento. Esto no es posible en el caso de la pignoración.

Publicidad
Publicidad