Ana Botella, nueva alcaldesa de Madrid
Ana Botella llega a la alcaldía de Madrid después de que Alberto Ruiz-Gallardón renunció al cargo tras ser nombrado por Rajoy ministro de Justicia. Gestionará un presupuesto de 3.879 millones de euros, algo más de 10,6 millones al día.
La teniente de alcalde y delegada de Medio Ambiente y Movilidad del Ayuntamiento de Madrid, Ana Botella, de 58 años, ha sido investida elegida de la capital este martes en un pleno extraordinario en el Palacio de Cibeles, en sustitución de Alberto Ruiz-Gallardón,
que el pasado día 22 renunció al cargo tras ser nombrado ministro de Justicia en el Gobierno de Mariano Rajoy. Es sexta persona que ocupa este puesto en la nueva etapa democrática tras Enrique Tierno Galván, Juan Barranco, Agustín Rodríguez Sahagún, José María Álvarez del Manzano y Alberto Ruiz-Gallardón.
Botella, que es la primera mujer alcaldesa de la capital de España en toda su historia, ha sido elegida en votación nominal de los concejales del Ayuntamiento con los votos de los 31 representantes del Partido Popular, dos más de la mayoría absoluta necesaria. El resto de los candidatos, Jaime Lissavetzky (PSOE), Ángel Pérez (IU) y David Ortega (UPyD) han sido apoyados por sus respectivos concejales.Han asistido a la toma de posesión, además de su predecesor en el cargo, Alberto Ruiz Gallardón, los ministros José Manuel García Margallo (Exteriores), Ana Pastor (Fomento), José Manuel Soria (Industria), Luis de Guindos (Economía), Ana Mato (Sanidad) y Ruiz-Gallardón (Justicia), además de su esposo, el expresidente José María Aznar.
También arropan a la nueva alcaldesa de Madrid la presidenta regional, Esperanza Aguirre; el presidente del Tribunal Constitucional, Pascual Sala; los presidentes de la FEMP, Juan Ignacio Zoido, y de la FMM, David Pérez; el presidente de CEIM, Arturo Fernández, y los secretarios generales de UGT y CCOO de Madrid, José Ricardo Martínez y Javier López, y el presidente del Tribunal Constitucional (TC), Pascual Sala. En la misma sesión ha tomado posesión de su acta de edil Carmen Rodríguez Flores, la número 32 de la candidatura, que sustituye a Gallardón como concejala.
Botella ocupó el puesto número 2 en la lista con la que el PP concurrió a las elecciones generales del pasado mes de mayo, por lo que según las normas electorales le corresponde a ella sustituir al regidor.
Ana Botella entró en el Ayuntamiento de Madrid en 2003 y ha dirigido las Áreas de Empleo y Servicios al Ciudadano y de Medio Ambiente, además de ser segunda teniente de alcalde. En mayo, cuando fue reelegida como número dos de la candidatura de Ruiz-Gallardón, su ascensión a la Alcaldía de la capital de España era ya un secreto a voces.
Tras la investidura de Botella, es previsible que sea el jueves, tras su primera Junta de Gobierno como alcaldesa, cuando se conozcan los cambios en la estructura del Ejecutivo municipal, comenzando por el nombre del nuevo responsable de Medio Ambiente y Movilidad, Concejalía de la que se ocupaba hasta ahora la dirigente 'popular'.
El reto: gobernar con las manos atadas a la deuda
La nueva alcaldesa de Madrid se enfrenta al reto de gobernar la mayor ciudad de España con las limitaciones que impone una deuda, acumulada como consecuencia de las grandes inversiones realizadas por Gallardón, que acabará el año en los 6.347 millones de euros, informa Efe.
Tendrá que aplicar, además un nuevo Plan Económico y Fiscal a cinco años pensado para amortizar más de 3.000 millones de euros de deuda y cumplir los plazos de la ley de morosidad sin subir los impuestos. Aun con esas limitaciones, tal y como preveía el Gobierno de Ruiz-Gallardón, el nuevo ejecutivo de la ciudad de Madrid puede seguir garantizando los servicios públicos esenciales, en teoría sin tener que recurrir a los recortes sociales a los que apuntan otras administraciones, pero no tendrá demasiado margen de maniobra para afrontar nuevos retos.
Ana Botella tenía ya en su área de responsabilidad buena parte de las competencias más importantes del Ayuntamiento, como el medio ambiente, el tráfico o la limpieza, y la mayor parte de los grandes contratos del consistorio, vinculados con esas materias. Esos ámbitos de actuación seguirán siendo primordiales en el periodo que hoy se inicia.
Tendrá que llevar a cabo un Plan de Calidad del Aire que le permita reducir los niveles de dióxido de nitrógeno (NO2) a los máximos establecidos por la Unión Europea, aunque para ello haya decidido encarecer un 10% el precio de los parquímetros en el centro de la ciudad y mantenerlos en funcionamiento una hora más, hasta las nueve de la noche, todos los días laborables.
También habrá que culminar la negociación sobre las competencias duplicadas que Ruiz-Gallardón inició hace unos meses con el Gobierno de la Comunidad, que en parte ya ha dado sus frutos, por ejemplo con el traspaso de toda la responsabilidad y todos los gastos del Metro a la Administración autonómica.
Esta negociación, que aún tiene pendientes importantes flecos, podría ser la piedra de toque de la relación que el Gobierno municipal de Ana Botella mantendrá en adelante con el Gobierno regional de Esperanza Aguirre.
Aunque se supone que la relación entre ambas "lideresas" será mejor que la que mantenían Aguirre y Gallardón, muy a menudo salpicada de desencuentros, ninguna de las dos debe obviar que la tensión entre Sol y Casa de la Villa -ahora Cibeles- ha sido consustancial a la coexistencia de ambas administraciones desde los tiempos de Joaquín Leguina y Enrique Tierno Galván, allá por los años 80.
Botella tendrá también entre sus retos el mantenimiento de la paz social que Ruiz-Gallarón deja en el Ayuntamiento, con un reciente acuerdo con los sindicatos CCOO, UGT y CSIF que regula las condiciones de trabajo para todos los empleados públicos entre 2012 y 2015.
Y todo ello lo tendrá que hacer Ana Botella con una nuevo equipo de gobierno en el que muy probablemente no estará Manuel Cobo ni quizás otros miembros del gabinete de Ruiz-Gallardón como Juan Bravo, Pedro Calvo o Alicia Moreno.
Fuente original de la noticia: www.expansion.com