
En los momentos actuales la palabra 'despido' ocupa la mayor parte de las conversaciones y noticias. Con esto, la ya difícil gestión de personas se convierte en un imposible, y a los que estamos al cargo de personas se nos pide que estas no estén desmotivadas. Por otro lado nos preocupamos mucho por la captación de talento, pero este hay que saber gestionarlo, y no me refiero sólo a retenerlo. ¿No te suena a no dejarlo escapar contra su voluntad? De hecho hay personas que ahora están encantadas porque la gente no se les va, les echan. "Si quieres, bien, y sino, ya sabes donde está la puerta". ¿No lo has oído?, ¿no será mejor fidelizar? Que estén porque es donde mejor consideran que puedan estar. El hecho de que ahora el absentismo haya disminuido, no es garantía de nada. La crisis pasará y en ese momento el talento, si no ha recibido el trato adecuado, se marchará. Yo, que me dedico a la formación, he conocido empresas que presumen de no formar a sus equipos, porque dicen que si les formas se van. Yo a esto respondo que lo malo no es que los buenos se vayan, lo malo es que los malos se queden porque no los quiera nadie.