¿Sumiso, agresivo o asertivo?
¿Qué es la asertividad? La asertividad podemos definirla como la capacidad de afirmar los propios derechos sin dejarse manipular y sin manipular a los demás.
El comportamiento asertivo es el reflejo de una buena autoestima. Ya que te permite ser coherente contigo mismo, lo que se proyecta en ti haciéndote una persona estable y segura, lo cual te hace ser respetado, estimado y alguien en quien confiar.
La coherencia personal también implica saber reconocer los errores y ser capaces de cambiar sin que se resienta nuestro ego.
La falta de asertividad, puede producir dos tipos de comportamiento opuestos:
-Comportamiento sumiso: personas que se suelen sentir poco valoradas, inseguros en qué hacer, qué decir,... Suelen tender a evitar el contacto ocular, frecuentemente sienten impotencia, ansiedad, frustración,...
-Comportamiento agresivo: personas que suelen "pisar" a los demás, lo sitúan todo en términos de ganar-perder, suelen interrumpir en las conversaciones, frecuentemente se sienten solos y con falta de control...
La persona asertiva:
-Sabe decir NO o mostrar su postura hacia algo: expresando para ello un razonamiento de su postura y comprendiendo también la de los demás.
-Sabe pedir favores: pide si necesita algo, no trata de hacerlo todo por sí mismo.
-Sabe reaccionar ante un ataque: expresando la presencia del problema que le parezca deba ser manifestado.
-Sabe expresar sus sentimientos tanto de gratitud, afecto, admiración,... Como de insatisfacción, dolor, desconcierto,...
-En general, tiene una buena autoestima, no se siente inferior ni superior a los demás, tienen control emocional, son capaces de defenderse sin agredir, de discrepar abiertamente y conocen y creen en unos derechos para sí y para los demás.
¿Cómo comportarse asertivamente?
Lo primero que tenemos que buscar es aquellas situaciones en las que no somos asertivos, y reflexionar sobre ellas:
-¿Con quién me ocurre? (Jefe, compañeros, niños,..)
-¿Cuándo me ocurre? (En el trabajo, en lugares públicos,...)
-¿Qué es lo que me preocupa de la situación? (Lo que opinen los demás,...)
-¿Cómo suelo afrontarlo normalmente? (No suelo decir nada, no paro de hablar)
-¿Por qué no soy asertivo? ¿Qué temo que ocurra? (No ser aceptado, no salirme con la mia,...)
Una vez conozcas la situación, pregúntate: ¿Cómo quiero actuar si esto me vuelve a pasar de nuevo?
Es muy importante que respondas esta pregunta, escríbelo si es necesario, interiorízalo, visualízate actuando tal y como te gustaría que fuera... Y ¡prepárate para el cambio positivo!
Autora: Paloma Galiano